JESÚS, HIJO AMADO DEL PADRE, EL PREDILECTO (Mt. 3, 13-17)

El evangelio nos presenta a Jesús como el Hijo amado de Dios.
Desde los primeros cristianos tenemos muy claro que Jesús es el Ungido por Dios con su Espíritu Santo y ese Espíritu le llevo a hacer el bien, a curar y a liberar…
Jesús fue muy humilde al querer que lo bautizaran. Se identifica con todos nosotros (sin tener pecado alguno )

PARA REFLEXIÓN:

  1. Jesús hacía la voluntad del Padre, su misión. ¿Qué es lo que Dios me pide hacer ahora, cuál es mi misión ?
  2. Cuando Jesús entra en nuestra vida hace que estemos en conexión con la vida en la Trinidad. ¿Qué me enseña la actitud humilde de Jesús al pedir el bautismo a Juan el Bautista?
  3. ¿Qué significado tiene hoy el bautismo en mi comunidad y mi vida diaria? ¿Me siento realmente hijo(a) amado(a) de Dios?
  4. ¿De qué manera valoro este sacramento maravilloso de mi bautismo que me convierte en hijo de Dios y como tal como lo demuestro?