¡NUNCA DEJEMOS DE CREER! (Mc. 4, 26-34)

Con pequeñas semillas haremos crecer el Reino de Dios.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué situaciones o señales de la presencia del Reino de Dios veo a mi alrededor?
  2. ⁠¿En qué ocasiones he tenido paciencia frente a la gradual y casi imperceptible acción de Dios en mi vida o en mi entorno?
  3. ⁠¿En qué me está pidiendo paciencia Dios que confíe, que tenga esperanza?
  4. ⁠¿Confío en los pequeños gestos o sencillas acciones como pequeñas sonrisas, arreglar la casa, poner la mesa, mensajes de texto, entre otras semillas del reino; que Dios va a obrar y el fruto va a ser inmenso y grandioso a través del servicio que damos a los demás?

CUMPLIR LA VOLUNTAD DEL PADRE (Mc, 3, 20-35)

El pecado, la blasfemia contra el Espíritu Santo es no reconocer la presencia y la acción de Dios manifestada en la evidencia

PARA REFLEXIÓN :

  1. ¿Reconozco como Dios obra en mi vida, noto la acción del Espíritu Santo y se lo agradezco?
  2. ⁠¿Asumo responsabilidad de mi conducta y las consecuencias de mis actos? ¿Sobreprotejo a alguien pensando que le estoy haciendo el bien?
  3. ¿Me considero parte de la familia de Dios por tener fe y obediencia a su voluntad?

SANTÍSIMA TRINIDAD, COMUNIDAD DE AMOR (Mt.28,16-20)

PARA REFLEXIÓN:

  1. Jesús nos dice que vayamos a todos los pueblos.
    ¿Buscamos y acogemos a personas distintas, diferentes, rechazadas, tanto en lo personal como en lo comunitario?
  2. Dios Trinidad es: Relación, Comunidad.
    ¿Soy así yo con los demás?
  3. Jesús nos manda a enseñar y para hacerlo también es necesario aprender.
    ¿A quién enseño y de quién aprendo a vivir la fe?
  4. Animate a hacer tu propia historia de salvación y que herencia de fe dejas a tus seres queridos
    ¿Cómo Dios a actuado en tu vida?

DANOS TU PAZ SEÑOR (Jn, 20,19-23)

Los seguidores de Jesús no pueden cumplir su misión encomendada con sus motivaciones y fuerzas humanas sino con la acción del Espíritu Santo que les ha sido entregado, el verdadero impulsor de la obra evangelizadora de la Iglesia.(cf)
«El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres»
P.Mario Yepes.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Quién es el Espíritu Santo para mi?
  2. ¿Cómo actúa, cómo está presente el Espíritu Santo en mi vida, entre mi familia, entre mi comunidad?
  3. ¿Cuándo fue la última vez que me hablaron del Espíritu Santo y hablé yo de Él?

¡Invoquemos al Espíritu Santo, que sea fuente de amor y vida!

PERMANEZCAMOS EN EL AMOR DE JESÚS (Jn 15, 9-10)

Si no hay amor, no hay vida
El amor de Jesús es entrega total.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué tan conciente soy que Jesús me haya elegido como su amigo?
  2. ¿Busco practicar ese amor de Jesús, amar como Él amó, incluso dando hasta la vida?
  3. ¿Participo en la misión de la Iglesia a que muchos más hombres y mujeres acojan este amor infinito de Dios, capaz de romper muros, barreras, tristezas desencantos?

¡UNIDOS A LA VID VERDADERA! (Jn.15,1-8)

Jesús es la Vid y nosotros los sarmientos, por lo tanto nuestra vida como cristianos depende totalmente de ella.

PARA REFLEXIÓN :

  1. ¿Qué parte de mi vida necesita ser alimentada por esa savia que es Jesús?
  2. ¿Qué parte de mi vida están secas y pido al Señor que las pode para abrirme a nuevas metas y horizontes?
  3. En algunas oportunidades no producimos frutos porque no estamos unidos a Cristo, a la Iglesia su cuerpo vivo.
    ¿Estoy unida (o) a Cristo, a su Iglesia para ser fecundo?
  4. ¿Qué fruto abundante he dado la semana pasada por estar unida a Cristo?

EL BUEN PASTOR PARA TODO EL MUNDO (Jn. 10, 11-18)

El «buen pastor» siempre está pendiente de sus ovejas, no las abandona nunca, está atento a cada una.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué tan arraigada está esa verdad que Jesús revela:
    «Que está conmigo, me cuida y me protege».
  2. ¿Las personas o situaciones que están bajo mi responsabilidad las cuido?
    ¿Estoy dispuesto a dar mi vida como Jesús?
  3. ¿Siento que la fuerza del Espíritu Santo me da la valentía para hablar de la Resurrección?
  4. ¿Me reconozco como parte del rebaño: Comunidad Parroquial, Iglesia?

¡USTEDES SON MIS TESTIGOS ! (Lc.24, 35-48)

Ser testigo de Cristo significa:

  • Renovar nuestra fe bautismal.
    *Agradecer a nuestros padres y catequistas.
    *Practicar caridad con el prójimo.
    *Hacer nuestra vida un canto de agradecimiento a Dios.
    *Alegría de la Comunidad.
    *Fidelidad a los mandamientos de Dios (cf)
    «El Señor ha estado grande con nosotros»
    P. Mario Yepes.

PARA REFLEXIÓN:

1.¿Durante la semana pasada,
cómo y dónde he sido testigo de Jesús Resucitado?
¿Dónde y con quién me pide anunciarlo?

2.¿Cuáles son mis miedos y recelos para anunciar a Jesús?