Señor dame de tu agua viva , así no tendré más sed.
PARA REFLEXIÓN:
- Como la Samaritana podemos pedir que Jesús nos dé de su Agua Viva para no tener sed, El único que puede satisfacer nuestra sed de amor, del sentido de la vida, de todo.
- Pedimos también vivir la verdad de nosotros mismos, la verdad de los otros, la verdad de Dios.
- Los pobladores de Siccar testimonian que Jesús es el Salvador del mundo.
¿Pregunto, quién es Jesús para mí y esto cómo lo vivo?
Y así con la comunidad hacer el camino sinodal: Comunión, participación y misión.

y luego