«CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO» (Jn.1, 29-34)

PARA REFLEXIÓN:

En cada Eucaristía, antes de la Comunión, el Sacerdote eleva la hostia consagrada y dice:
«Este es El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor».

  1. ¿Qué significa para mí esta realidad que Jesús es El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo? ¿Como la aprovecho?
  2. Juan da testimonio de Jesús.
    ¿Cómo doy yo testimonio de Jesús en mi comunidad, en mi entorno?
  3. ¿Que experiencia tengo del Espíritu Santo actuando en mi vida?