La corrección fraterna es fruto del amor

…porque se busca el bien del hermano, si te hace caso, haz salvado a tu hermano
( Mt. 18, 15-20)

La Palabra de hoy nos invita a darnos con amor.
Nuestra fe no vive el individualismo sino en comunidad.
Jesús debe ser el centro de esta experiencia.
Cuando corregimos tener presente nuestra viga en el ojo y no rebuscar la paja en el ojo del hermano.
La humildad y el escucharse es la clave vital para una buena común – unión.

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Me he arriesgado a practicar la CORRECCIÓN FRATERNA?
  2. Cuando lo hice, ¿cómo me sentí?
  3. ¿Soy consciente que está en juego la salvación de mi hermano?
  4. En los últimos meses, ¿cuántas veces he agradecido a Dios por la corrección fraterna?
  5. Al practicar la corrección fraterna, ¿mi intención principal (móvil) ha sido el amor por la otra persona? ¿La forma fue la más adecuada reflejando mi amor o mi ira?

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