JESÚS NO ESTÁ AUSENTE, CAMINA JUNTO A NOSOTROS. (Lc. 24.13-35)

Jesús transforma la tristeza en gozo.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿ En qué momentos de mi vida me he sentido como los discípulos de Emaús, triste,sin esperanzas, decepcionado?
  2. Si pongo mi fe y esperanza en todo lo que hizo Jesús por mi. ¿Qué me falta para que el Señor sea verdaderamente el motor de mi vida?
  3. Los discípulos reconocieron la presencia del Señor por indicios y gestos, ¿reconozco su presencia en el camino de mi vida diaria, como por ejemplo: una caricia, palabras de ánimo una sonrisa un abrazo
  4. En la Eucaristía, me encuentro con Jesús, entro en comunión con El. ¿Cómo me transforma al salir del templo? ¿durante la semana transmito esta experiencia a los demás? ¿con quiénes lo hago y a quien me llama el Señor a hacerlo?