SOLO ES RICO EL QUE ES CAPAZ DE DAR! (Mt. 10, 37-42)

Dar significa estar vivo y ser rico.
El que tiene mucho y no sabe dar, no es rico. En realidad, solo es rico quien es capaz de regalar algo de sí mismo a los demás.
La verdadera riqueza no está en lo que poseemos, sino en lo que compartimos de nosotros mismos: una sonrisa, una palabra de aliento, una escucha atenta, un gesto de cercanía o solidaridad.
(P. Pagola)

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿He abierto mi corazón, he acogido sin miramientos y he sido hospitalario con alguna persona que lo necesitaba? ¿Cómo me he sentido con esta experiencia?
  2. ¿Soy capaz de servir a los demás en pequeños detalles cotidianos o, al menos, intentar ser más amable, más sociable y generoso con quienes se me crucen en el camino? «Dichoso el pueblo que sabe aclamarte», sí, con palabras, pero también con acciones concretas. (P. Mario Yepes)
  3. Caigo en la cuenta de esta afirmación: En mi bautismo fui incorporado a Cristo. ¿Qué significa esto para mí?

NUESTRA CONFIANZA DEBE ESTAR PUESTA EN DIOS. (Mt.10, 26-33)

No tengas miedo, Dios te conoce, te ama y camina contigo.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿A quién o a qué le tengo miedo? ¿A las críticas mordaces, a las indiferencias al odio? ¿ Qué consecuencias tiene este temor en mi manera de actuar, hablar, vivir, amar y en mi fe?
  2. La Palabra de Jesús «No Temas», la podemos tomar como una promesa ya que así: Como Dios no abandonó a su Hijo, tampoco abandonará a sus hijos queridos. Esto nos lleva a reconocer las bendiciones diarias que recibimos. ¿De qué le puedo agradecer hoy día?
  3. Reconocer a Jesús hoy puede significar muchas cosas. Actuar con rectitud, aunque sea difícil, defender la verdad, ayudar a quién sufre, perseverar en la fe y no avergonzarse de vivir según el evangelio. ¿En qué ocasiones he sentido miedo o temor por ser testigo de Jesús?

MIRAR A LA GENTE COMO LA MIRABA JESÚS (Mt. 9, 36-10,8)

La compasión es una preocupación auténtica, ponerse en el lugar del otro y comprometerse para aliviar sus necesidades .

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Vivo la compasión? ¿Cómo la vivo y por quién siento compasión?
  2. Así como Jesús llama a todos sus discípulos, así también me llama por mi nombre. ¿Qué le respondo?.
  3. Jesús manda hacer el bien, curar, devolver la vida, enfrentar el mal y hacerlo sin recibir nada a cambio.
  4. Vivo mi mundo, el entorno que me rodea, los lugares donde se desenvuelve mi actividad y escucho a Jesús que me indica hacer lo mismo que Él. ¿En que consiste esto hoy, aquí y ahora ?.

JESÚS, PAN DE VIDA BAJADO DEL CIELO (Jn.6, 51-58)

Eucaristía alimento indispensable para no desfallecer en el camino de la vida.

PARA REFLEXIÓN:

1.¿Qué significa para mi recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo?
¿Acudo con esta hambre espiritual?

2.Así como el alimento nos da más salud, la Eucaristía nos da más vida, fuerza energía.
¿Cómo se manifiesta esto en mi semana?

3 . Al comulgar habitamos en Jesús, Comunión signo de unión.
¿ Cómo me esfuerzo para que la unidad sea mayor en ni parroquia, familia, trabajo mis amigos?

4.¿Recibo el Cuerpo de Cristo como un llamado a compartir sobre todo con los más necesitados ? ¿Cuál es mi compromiso concreto con ellos?

ORACIÓN:
Reconozco que en cada comunion te haces carne en mi y me pides que sea tu cuerpo y actue en tu nombre entre las personas que me rodean.

Tú me identificas contigo, !Gracias por este honor! Ayúdame a responderte con todo mi corazón.
Amén