¡ANIMO! SOY YO, NO TENGAN MIEDO(Mt. 14, 22-33)

Aprendamos a mantener nuestra mirada fija en Él, porque cuando Jesús es nuestra seguridad, ninguna tormenta tiene la última palabra.

PARA REFLEXIÓN:

  1. La vida está llena de momentos en los que el miedo, la incertidumbre y las dificultades amenazan con hacernos perder la paz.
    ¿Cuando tengo problemas, ¿mi primera reacción es confiar en Dios o preocuparme y tratar de solucionarlo todo por mis propias fuerzas?
  2. El Señor nunca nos abandona. Siempre está cerca, dispuesto a extender su mano para levantarnos.
    ¿En qué situación de mi vida actual necesito confiar más en Dios ?
  3. Jesús no nos pide una fe perfecta, sino un corazón que, aun en medio de las dudas, decida confiar en Él.
    ¿Qué significa para mí tener fe cuando las circunstancias no cambian? Si Jesús me preguntara hoy: «¿Por qué dudaste?», ¿qué le respondería?

COMPARTIR EL PAN FRATERNO, SIGNO DE UNIDAD (Mt.14, 13-21)

Jesús nos enseña a compartir lo poco que tenemos, convirtiendo el gesto en un símbolo eucarístico y un llamado urgente a erradicar el hambre.
Esa invitación no se refiere solo al pan material, sino también al alimento del cariño, la escucha, la fe, el perdón y la esperanza.

PARA REFLEXIÓN:

  1. Jesús se compadeció de la multitud y curó a los enfermos, ¿de que dolor o necesidad a mi alrededor me compadezco y qué puedo hacer ?
  2. El relato de la multiplicación de los panes de Mateo 14,13 – 21 nos presenta el diálogo de Jesús con sus discípulos. Se evidencia una tensión entre la lógica humana ( cinco panes y dos peces) y la acción divina ( dar de comer a unos cinco mil hombres sin contar mujeres y niños. ¿ Alguna vez me he encontrado en una situación semejante, insuficiencia de recursos y magnitud de la necesidad o misión.?
  3. ¿En qué ocasiones me he sentido mediador, «denles ustedes de comer», como los discípulos ?

SIEMBRA AMOR, Y RECOGERÁS AMOR (Mt. 13, 24-43)

Dios actúa como sembrador paciente. En el mundo siempre habrá el bien (trigo) y el mal (cizaña).
Nuestra tarea será no juzgar ni arrancar el mal a la fuerza, sino sembrar el bien con paciencia.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué trigo está haciendo crecer Dios en mi vida, y qué cizaña necesito que Él transforme?
  2. El Reino de Dios está ya actuando pero en modo de un pequeño grano de mostaza .
    ¿Qué pequeña semilla de amor y esperanza puedo sembrar en mi familia, en mi comunidad y en mi entorno?
  3. ¿ Cómo podemos ser levadura que lleva paz y unidad en nuestra comunidad?
  4. ¿ Qué compromiso humilde y sencillo puedo realizar esta semana?

PREPAREMOS EL TERRENO DE NUESTRO CORAZÓN (Mt.13, 1-23)

Jesús es el sembrador que, con generosidad y amor, siembra la semilla de su Palabra en el corazón de todos.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿En qué momentos de la semana escucho la Palabra de Dios y la acojo en mi vida? ¿Cómo lo demuestro? ¿Qué frutos doy?
  2. ¿Con cuál de los terrenos de la parábola me identifico?
  3. ¿Qué cosas en mi vida me están impidiendo una disponibilidad total para vivir la Palabra de Dios? ¿El afán por el dinero? ¿Los intereses egoístas? ¿La vergüenza de mostrar mi fe? ¿La cobardía?

«No te quedes aguardando algo que ya posees; vive plenamente tu dignidad de cristiano hoy. Alegrémonos, pues, porque la semilla cayó en tierra buena y dio fruto.»
— Padre Mario Yépez B., C.M.

EL CORAZÓN DE JESÚS PARA LOS SENCILLOS (Mt.11,25-30)

Para ser una persona cercana a Dios, hemos de tener un corazón limpio y sencillo.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Cómo me considero en relación con la fe: notable y sabio, o sencillo y necesitado de Dios? ¿En qué actitudes se refleja mi postura?
  2. ¿Qué cosas practico para mostrar mi pequeñez y mi humildad?
  3. ¿Qué cosas, en este momento de mi vida, me alejan de ser una persona humilde y sencilla?
  4. Ante las dificultades de la vida, ¿me rindo o me apoyo en Jesús?
  5. ¿Qué cargas necesito entregar a Jesús para encontrar el verdadero descanso en su presencia?

SOLO ES RICO EL QUE ES CAPAZ DE DAR! (Mt. 10, 37-42)

Dar significa estar vivo y ser rico.
El que tiene mucho y no sabe dar, no es rico. En realidad, solo es rico quien es capaz de regalar algo de sí mismo a los demás.
La verdadera riqueza no está en lo que poseemos, sino en lo que compartimos de nosotros mismos: una sonrisa, una palabra de aliento, una escucha atenta, un gesto de cercanía o solidaridad.
(P. Pagola)

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿He abierto mi corazón, he acogido sin miramientos y he sido hospitalario con alguna persona que lo necesitaba? ¿Cómo me he sentido con esta experiencia?
  2. ¿Soy capaz de servir a los demás en pequeños detalles cotidianos o, al menos, intentar ser más amable, más sociable y generoso con quienes se me crucen en el camino? «Dichoso el pueblo que sabe aclamarte», sí, con palabras, pero también con acciones concretas. (P. Mario Yepes)
  3. Caigo en la cuenta de esta afirmación: En mi bautismo fui incorporado a Cristo. ¿Qué significa esto para mí?

NUESTRA CONFIANZA DEBE ESTAR PUESTA EN DIOS. (Mt.10, 26-33)

No tengas miedo, Dios te conoce, te ama y camina contigo.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿A quién o a qué le tengo miedo? ¿A las críticas mordaces, a las indiferencias al odio? ¿ Qué consecuencias tiene este temor en mi manera de actuar, hablar, vivir, amar y en mi fe?
  2. La Palabra de Jesús «No Temas», la podemos tomar como una promesa ya que así: Como Dios no abandonó a su Hijo, tampoco abandonará a sus hijos queridos. Esto nos lleva a reconocer las bendiciones diarias que recibimos. ¿De qué le puedo agradecer hoy día?
  3. Reconocer a Jesús hoy puede significar muchas cosas. Actuar con rectitud, aunque sea difícil, defender la verdad, ayudar a quién sufre, perseverar en la fe y no avergonzarse de vivir según el evangelio. ¿En qué ocasiones he sentido miedo o temor por ser testigo de Jesús?

MIRAR A LA GENTE COMO LA MIRABA JESÚS (Mt. 9, 36-10,8)

La compasión es una preocupación auténtica, ponerse en el lugar del otro y comprometerse para aliviar sus necesidades .

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Vivo la compasión? ¿Cómo la vivo y por quién siento compasión?
  2. Así como Jesús llama a todos sus discípulos, así también me llama por mi nombre. ¿Qué le respondo?.
  3. Jesús manda hacer el bien, curar, devolver la vida, enfrentar el mal y hacerlo sin recibir nada a cambio.
  4. Vivo mi mundo, el entorno que me rodea, los lugares donde se desenvuelve mi actividad y escucho a Jesús que me indica hacer lo mismo que Él. ¿En que consiste esto hoy, aquí y ahora ?.

JESÚS, PAN DE VIDA BAJADO DEL CIELO (Jn.6, 51-58)

Eucaristía alimento indispensable para no desfallecer en el camino de la vida.

PARA REFLEXIÓN:

1.¿Qué significa para mi recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo?
¿Acudo con esta hambre espiritual?

2.Así como el alimento nos da más salud, la Eucaristía nos da más vida, fuerza energía.
¿Cómo se manifiesta esto en mi semana?

3 . Al comulgar habitamos en Jesús, Comunión signo de unión.
¿ Cómo me esfuerzo para que la unidad sea mayor en ni parroquia, familia, trabajo mis amigos?

4.¿Recibo el Cuerpo de Cristo como un llamado a compartir sobre todo con los más necesitados ? ¿Cuál es mi compromiso concreto con ellos?

ORACIÓN:
Reconozco que en cada comunion te haces carne en mi y me pides que sea tu cuerpo y actue en tu nombre entre las personas que me rodean.

Tú me identificas contigo, !Gracias por este honor! Ayúdame a responderte con todo mi corazón.
Amén