«AL SEÑOR TU DIOS ADORARÁS Y A ÉL SOLO DARÁS CULTO» (Mt.4, 1-11)

En el relato de las tentaciones se reflejan nuestras luchas diarias , que buscan apartarnos de la voluntad de Dios ,
Jesús nos enseña que la verdadera fuerza no está en el poder ni en lo material, sino en la fidelidad a Dios y seguimiento de su Palabra.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué simboliza el desierto en nuestra comunidad hoy?
  2. ¿Qué tentación me cuesta más vencer, y cómo puedo dejar que la Palabra de Dios sea mi fuerza en la lucha ?
  3. ¿Cuáles son las tentaciones más frecuentes en nuestra sociedad actual?
  4. ¿Cómo puedo ayudar a mi
  5. projimo a permanecer firme en la fe?

5.¿Qué significa “Adorar solo a Dios” en la vida práctica?

TÚ, SEÑOR, LO RENUEVAS TODO (Mt.5, 17-37)

El discernimiento en la experiencia cristiana es buscar la voluntad de Dios, hacer lo que nos pide.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿En qué aspecto de mi vida no debo ir más allá del cumplimiento de la letra y vivir todas sus implicancias a plenitud lo que Dios me está pidiendo?
  2. ¿Tengo la práctica habitual del discernimiento, busco lo que Dios me está pidiendo o decido por mi cuenta aún cuando consulto con otros? ¿En las últimas semanas cuándo lo he practicado? ¿En qué ocaciones de mi vida he dicernido, he buscado la voluntad de Dios?
  3. Podemos pedir al Señor que nos de su fuerza para confiar en Él y escuchar lo que quiere de nosotros, así poder ver el mundo con sus ojos y participar en la construcción de su proyecto.

La identidad del discípulo de Jesús

La identidad del discípulo(a) de Jesús, ser sal y luz nos exige ser testigos en el mundo. La sal preserva y ayuda a sentir el sabor, (disfrutar de la vida) En la oscuridad estamos desorientados, cuando se ilumina podemos ver, orientarnos y encontrar el sentido de nuestras vidas.

  1. ¿En qué momentos de nuestra vida hemos sido sal y luz para otros?
  2. ¿Qué me impide ser sal y luz para los demás?
  3. ¿Cómo mi vida lleva a los demás a dar gloria a Dios?

¡Bienaventurados!

¿ Cómo se puede ser feliz en la pobreza, en el llanto, si te persiguen por causa de la justicia ? Jesús anuncia un futuro mejor, tal vez ahora haya sombras, pero se hará la luz. La confianza en el futuro prometido le llamamos esperanza.

  1. ¿Con cuál de las Bienaventuranzas me siento más identificado hoy?
  2. ¿ Me reconozco en alguna de estas situaciones : pobreza de espíritu, mansedumbre, llanto, hambre y sed de justicia, misericordia, limpieza de corazón, trabajo por la paz, persecución por la justicia, rechazo por creer en Jesús ?
  3. ¿Qué signos del Reino de Dios vemos cuando vivimos según las Bienaventuranzas?
  4. Pienso en tantas mujeres y hombres que han dado testimonio fecundo del Evangelio, ¿ acojo la invitación que me hace el Señor de ser también testigo del Evangelio con mis palabras y gestos ?

III Domingo del tiempo ordinario – «Déjalo todo y sigue a Jesús»

Isaías habla de un pueblo que camina y hay situaciones de nuestra vida en que parece difícil seguir adelante en el camino…el futuro se presenta oscuro.

  1. Qué áreas de mi vida o de mi entorno están tocadas por la desesperanza y siento que no puedo avanzar?
  2. Qué cambios radicales; conversión, me pide el Señor para poderlo seguir como sus primeros discípulos?
  3. Ante el llamado de Jesús de ser pescadores de hombres, cómo me siento y cómo lo puedo poner en práctica?
  4. Qué tanta atención le doy a la Palabra de Dios que se proclama cada domingo en la Eucaristía y como la pongo en práctica?

«CORDERO DE DIOS QUE QUITA EL PECADO DEL MUNDO» (Jn.1, 29-34)

PARA REFLEXIÓN:

En cada Eucaristía, antes de la Comunión, el Sacerdote eleva la hostia consagrada y dice:
«Este es El Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Dichosos los invitados a la cena del Señor».

  1. ¿Qué significa para mí esta realidad que Jesús es El Cordero de Dios que quita el pecado del mundo? ¿Como la aprovecho?
  2. Juan da testimonio de Jesús.
    ¿Cómo doy yo testimonio de Jesús en mi comunidad, en mi entorno?
  3. ¿Que experiencia tengo del Espíritu Santo actuando en mi vida?

JESÚS, HIJO AMADO DEL PADRE, EL PREDILECTO (Mt. 3, 13-17)

El evangelio nos presenta a Jesús como el Hijo amado de Dios.
Desde los primeros cristianos tenemos muy claro que Jesús es el Ungido por Dios con su Espíritu Santo y ese Espíritu le llevo a hacer el bien, a curar y a liberar…
Jesús fue muy humilde al querer que lo bautizaran. Se identifica con todos nosotros (sin tener pecado alguno )

PARA REFLEXIÓN:

  1. Jesús hacía la voluntad del Padre, su misión. ¿Qué es lo que Dios me pide hacer ahora, cuál es mi misión ?
  2. Cuando Jesús entra en nuestra vida hace que estemos en conexión con la vida en la Trinidad. ¿Qué me enseña la actitud humilde de Jesús al pedir el bautismo a Juan el Bautista?
  3. ¿Qué significado tiene hoy el bautismo en mi comunidad y mi vida diaria? ¿Me siento realmente hijo(a) amado(a) de Dios?
  4. ¿De qué manera valoro este sacramento maravilloso de mi bautismo que me convierte en hijo de Dios y como tal como lo demuestro?

INVITADOS A SEGUIR LA ESTRELLA DE BELEN (Mt. 2, 1-12)

El camino de fe de los Magos puede iluminar nuestro camino

PARA REFLEXIÓN:

  1. Como los magos, quiero conocer a Jesús ¿Cómo lo busco?
  2. Los magos buscan ayuda en Herodes. ¿Cómo resuelvo mis dudas e interrogantes, en dónde busco la ayuda adecuada?
  3. ¿Adoramos a Jesús en nuestra vida diaria? ¿Soy como la estrella que guía a otros hacia Jesús? ¿De qué manera lo hago?

FAMILIA CASA DE DIOS (Mt.2, 13-15, 19-23)

¡Familias católicas en donde reina la paz, la armonía y el amor entre todos!

PARA REFLEXIÓN:

  1. Debido a la violencia de Herodes, es muy probable que la Sagrada Familia experimenta desasosiego, temor en cumplir con la voluntad de Dios .
    ¿Que experiencia semejante tengo en mi familía y comunidad ?
  2. En este niño frágil está toda la esperanza de la salvación, este modo de actuar de Dios ¿qué me dice a mi? ¿qué me dice a mi familia? ¿qué me dice a mi comunidad?
  3. ¿Reconozco a mi familia a mi comunidad como un don de Dios? ¿Cómo sigo el ejemplo de José y María en cuidar y en hacer lo que Dios nos pide?

DIOS ESTÁ CON NOSOTROS (Mt. 1, 18-24)

Dios está con nosotros.
No escuchamos su voz.
No vemos su rostro, pero su presencia humilde intima y discreta, siempre estará cercana .

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Como José, estoy dispuesto a participar y trabajar en la construcción del Reino?
  2. ¿Que tanto confío en Dios…? Confío más en Dios o en mis propias fuerzas?
  3. ¿Vivo «despierto» como Dios me pide, veo los signos de la presencia de Dios alrededor mío? ¿Cuáles son?