Santa Rosa nos enseña que una vida entregada a Dios, aunque comience pequeña y escondida, puede convertirse en una gran bendición para muchos.
PARA REFLEXIÓN:
- Santa Rosa atendía a los necesitados. ¿Estoy, como ella, atento(a) a las necesidades de mi prójimo?
- ¿Qué virtudes de Santa Rosa han llamado especialmente mi atención? ¿Cómo puedo ponerlas en práctica en mi vida?
- ¿Soy capaz de ofrecer mis dificultades a Dios para que, a través de ellas, pueda ser de beneficio para los demás?
- ¿Qué experiencia tengo de haber comenzado con algo pequeño que, con esfuerzo, perseverancia y la ayuda de Dios, fue creciendo y dando frutos? ¿Qué me enseñó esa experiencia?










y luego