JESÚS NUNCA NOS ABANDONA (Mc. 6, 30-34)

El Señor es nuestra justicia y nuestra paz.
se preocupa por nosotros y también nos invita al descanso para interiorizar, rezar tomar fuerzas para transformar nuestro corazón y renovarnos después de una larga labor.
Sin embargo tenemos que aprender de Él y estar atentos a las necesidades de tanta gente desorientada que necesita de unas palabras de consuelo de amistad .
Por eso, en el Evangelio de hoy, Jesús se compadece de la gente, al ver que andan desorientados, como ovejas sin pastor. Él ve la miseria espiritual del pueblo por eso comienza a enseñarles.

Señor, ayúdanos a encontrar en el descanso interior la fuerza de estar atentos y acoger sirviendo con alegría a los que necesiten de nosotros .

Para Reflexión:

  1. ¿Me doy tiempo para el descanso interior, aquel que me permite rezar, interiorizar y fortalecer el corazón?
    2 . ¿Soy un Buen Pastor en mi familia, mi trabajo, mi comunidad, respetando la dignidad y libertad de los demás?
  2. ¿Acompaño desde una actitud de acogida a las personas que me buscan, teniendo como ejemplo a Jesús? ¿Estoy atento a sus necesidades?