Dios actúa como sembrador paciente. En el mundo siempre habrá el bien (trigo) y el mal (cizaña).
Nuestra tarea será no juzgar ni arrancar el mal a la fuerza, sino sembrar el bien con paciencia.
PARA REFLEXIÓN:
- ¿Qué trigo está haciendo crecer Dios en mi vida, y qué cizaña necesito que Él transforme?
- El Reino de Dios está ya actuando pero en modo de un pequeño grano de mostaza .
¿Qué pequeña semilla de amor y esperanza puedo sembrar en mi familia, en mi comunidad y en mi entorno? - ¿ Cómo podemos ser levadura que lleva paz y unidad en nuestra comunidad?
- ¿ Qué compromiso humilde y sencillo puedo realizar esta semana?










y luego