Para que un perdón se haga efectivo, necesitamos un arrepentimiento de corazón, y nuestro compromiso de cambio (conversión)
Señor, tus palabras suenan en nuestros oidos: » Vete y no peques más» además nos dejas una gran enseñanza: no criticar, no juzgar o condenar, nada de esto nos corresponde.
PARA REFLEXIÓN:
- ¿Cómo actúo juzgando o condenando a los demás? ¿Soy misericordioso (sa) como Jesús con la mujer encontrada en adulterio?
- ¿ En qué ocasiones he experimentado el amor de Dios a pesar de mis faltas?
- ¿ En qué faltas necesito pedir a Jesús experimentar su Misericordia?
- Jesús me dice: » Vete y no peques más»
¿Vivo la conversión y la Libertad?
