¡TÚ ERES NUESTRO ÚNICO SEÑOR! (Mt 16, 13-20)

Hoy también Jesús nos hace la misma pregunta que hizo un día a sus discípulos: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy?». Revisemos nuestra relación con Él: ¿qué responderíamos?

PARA REFLEXIONAR:

  1. Conocer a Jesús no es repetir lo que dicen otros; exige una respuesta propia y personal.
    ¿Quién es Jesús realmente en mi vida cotidiana y en mis decisiones?
  2. ¿De dónde nace mi fe? ¿Es una costumbre adquirida o una convicción profunda, fruto de la gracia de Dios?
  3. ¿Qué Iglesia quiero ser? ¿Cómo contribuyo a edificarla? ¿Con qué gestos concretos doy testimonio de Jesús en mi entorno?