COMPARTIR EL PAN FRATERNO, SIGNO DE UNIDAD (Mt.14, 13-21)

Jesús nos enseña a compartir lo poco que tenemos, convirtiendo el gesto en un símbolo eucarístico y un llamado urgente a erradicar el hambre.
Esa invitación no se refiere solo al pan material, sino también al alimento del cariño, la escucha, la fe, el perdón y la esperanza.

PARA REFLEXIÓN:

  1. Jesús se compadeció de la multitud y curó a los enfermos, ¿de que dolor o necesidad a mi alrededor me compadezco y qué puedo hacer ?
  2. El relato de la multiplicación de los panes de Mateo 14,13 – 21 nos presenta el diálogo de Jesús con sus discípulos. Se evidencia una tensión entre la lógica humana ( cinco panes y dos peces) y la acción divina ( dar de comer a unos cinco mil hombres sin contar mujeres y niños. ¿ Alguna vez me he encontrado en una situación semejante, insuficiencia de recursos y magnitud de la necesidad o misión.?
  3. ¿En qué ocasiones me he sentido mediador, «denles ustedes de comer», como los discípulos ?

SIEMBRA AMOR, Y RECOGERÁS AMOR (Mt. 13, 24-43)

Dios actúa como sembrador paciente. En el mundo siempre habrá el bien (trigo) y el mal (cizaña).
Nuestra tarea será no juzgar ni arrancar el mal a la fuerza, sino sembrar el bien con paciencia.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué trigo está haciendo crecer Dios en mi vida, y qué cizaña necesito que Él transforme?
  2. El Reino de Dios está ya actuando pero en modo de un pequeño grano de mostaza .
    ¿Qué pequeña semilla de amor y esperanza puedo sembrar en mi familia, en mi comunidad y en mi entorno?
  3. ¿ Cómo podemos ser levadura que lleva paz y unidad en nuestra comunidad?
  4. ¿ Qué compromiso humilde y sencillo puedo realizar esta semana?

PREPAREMOS EL TERRENO DE NUESTRO CORAZÓN (Mt.13, 1-23)

Jesús es el sembrador que, con generosidad y amor, siembra la semilla de su Palabra en el corazón de todos.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿En qué momentos de la semana escucho la Palabra de Dios y la acojo en mi vida? ¿Cómo lo demuestro? ¿Qué frutos doy?
  2. ¿Con cuál de los terrenos de la parábola me identifico?
  3. ¿Qué cosas en mi vida me están impidiendo una disponibilidad total para vivir la Palabra de Dios? ¿El afán por el dinero? ¿Los intereses egoístas? ¿La vergüenza de mostrar mi fe? ¿La cobardía?

«No te quedes aguardando algo que ya posees; vive plenamente tu dignidad de cristiano hoy. Alegrémonos, pues, porque la semilla cayó en tierra buena y dio fruto.»
— Padre Mario Yépez B., C.M.

EL CORAZÓN DE JESÚS PARA LOS SENCILLOS (Mt.11,25-30)

Para ser una persona cercana a Dios, hemos de tener un corazón limpio y sencillo.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Cómo me considero en relación con la fe: notable y sabio, o sencillo y necesitado de Dios? ¿En qué actitudes se refleja mi postura?
  2. ¿Qué cosas practico para mostrar mi pequeñez y mi humildad?
  3. ¿Qué cosas, en este momento de mi vida, me alejan de ser una persona humilde y sencilla?
  4. Ante las dificultades de la vida, ¿me rindo o me apoyo en Jesús?
  5. ¿Qué cargas necesito entregar a Jesús para encontrar el verdadero descanso en su presencia?