¡ANIMO! SOY YO, NO TENGAN MIEDO(Mt. 14, 22-33)

Aprendamos a mantener nuestra mirada fija en Él, porque cuando Jesús es nuestra seguridad, ninguna tormenta tiene la última palabra.

PARA REFLEXIÓN:

  1. La vida está llena de momentos en los que el miedo, la incertidumbre y las dificultades amenazan con hacernos perder la paz.
    ¿Cuando tengo problemas, ¿mi primera reacción es confiar en Dios o preocuparme y tratar de solucionarlo todo por mis propias fuerzas?
  2. El Señor nunca nos abandona. Siempre está cerca, dispuesto a extender su mano para levantarnos.
    ¿En qué situación de mi vida actual necesito confiar más en Dios ?
  3. Jesús no nos pide una fe perfecta, sino un corazón que, aun en medio de las dudas, decida confiar en Él.
    ¿Qué significa para mí tener fe cuando las circunstancias no cambian? Si Jesús me preguntara hoy: «¿Por qué dudaste?», ¿qué le respondería?