



1.¿Cuales son nuestros sepulcros actuales, puntos limites de nuestra propia vida, experiencias de fracaso, vacío, otros ?
2.El testimonio de Maria la Magdalena que corre en la oscuridad, nos mueve a la esperanza no en el Jesús muerto, si no en el Cristo vivo, que nos saca del vacío para encontrar nueva vida y vida eterna.
¿En tus sepulcros como se hace presente Cristo vivo, búscalo con esperanza, como lo hizo Maria la Magdalena.?
3.¿Como soy testigo, en mi entorno, de la presencia de Cristo vivo?

Hacerse pequeño, rebajarse, no son verbos que esten de moda conjugar.
En nuestro mundo hay que ser grande, importante subir prosperar , extraño contraste al que nos propone Jesús:
«Ser humilde y servir»

Antes de juzgar a los demás, se nos invita a mirar hacia dentro y reflexionar sobre nuestras propias faltas.









Jesús nos muestra a un Dios que se desvive por sus criaturas, en la parábola el padre anuncia que su hijo ha vuelto a la vida.
Habla con Dios que es tu Padre, habla sobre tu vida y de aquellos que te rodean
1.En la parábola el padre sale al encuentro de los 2 hijos, no les hace preguntas
¿Cómo aprovecho a este Padre que sale a mi encuentro?.
2.Quizás el hijo mayor desarrolla su vida como rutina, esperando reconocimiento, obligación y por eso no se da cuenta del inmenso beneficio y bien con el que ya vive.
¿Cómo vivo mi relación con Dios,
cómo un encuentro permamente, cómo una fiesta y banquete?
3.El hijo menor regresa donde su padre porque siente hambre, carencias.
¿Qué carencias o vacios tengo yo que me gustaría que Dios llenase?
4.¿Con qué facilidad juzgo y margino a otras personas por su conducta pasada no reconociendo su arrepentimiento?

ORACIÓN:
«Ayúdame Señor a reconocerme pecador como todos y necesitado de tu perdón»
1.Frente a la fragilidad de la vida y por lo tanto la necesidad permanente de conversión
¿Cómo aprovecho este tiempo propicio de cuaresma?
2.Pidamos al Espíritu Santo la gracia de romper el círculo falso que une pecado y culpa, con desgracia, sufrimiento y castigo.
Y así descubrir el amor de Dios misericordioso y pasivo.

El camino es duro, pero escuchando y siguiendo a Jesús caminar en su presencia, nuestra recompensa será grande.

Las tentaciones son parte de nuestra vida, no hay crecimiento cristiano sin tentaciones.
