«NO ES UN DIOS DE MUERTOS, SINO DE VIVOS» (Lc. 20, 27-38)

La Resurrección es nuestra ansiada meta. Y este es el don más preciado de Cristo Resucitado.
Seremos una creación nueva, donde estaremos compartiendo la divina vida de Dios

PARA REFLEXIÓN :

  1. ¿Qué significa para mí la Resurrección hoy?
  2. ¿Qué estoy haciendo, como me preparo para el encuentro definitivo con el Señor?
  3. ¿Vivo el amor a Dios, a mi mismo y a prójimo como camino de preparación?

JESÚS VIENE A BUSCAR Y SALVAR LO QUE ESTÁ PERDIDO (Lc. 19, 1-10)

Todo aquel que deje entrar a Jesús en su mundo, experimentará su fuerza sanadora.

PARA REFLEXIÓN:

Jesús siempre busca al pecador aunque estemos en grandes faltas

  1. ¿Qué experiencia tengo de esto?
  2. ¿Busco un encuentro con Jesús, abro mi casa y corazón con alegría y generosidad?
  3. ¿Estoy dispuesta (o) a ser rechazada (o) como Jesús lo fue, al acercarme a alguien con graves faltas?
  4. ¿En qué oportunidades el Señor ha llegado a mi vida y qué cambios he hecho?
    ¿En concreto, cómo ha cambiado mi vida?

SEÑOR, ENSEÑANOS A ORAR
(Lc. 18, 9-14)

NO está bien buscar a Dios para enumerar ante Él nuestras buenas obras, despreciar y sentirnos mejores que los demás . Pretender que que somos perfectos y que los demás son los que necesitan cambiar
Él Señor ya conoce nuestro corazón .

PARA REFLEXIÓN:

1.- ¿Con qué frecuencia me digo o comparto con otros las cosas buenas que creo hacer (mis buenas acciones) o mis cumplimientos de normas o mandatos frente a los no cumplimientos de los demás?

2.- ¿Cuándo fue la última vez que le abrí mi corazón al Señor y le presenté mis miserias y ambigüedades?

3- ¿Soy instrumento de la Misericordia de Dios para aquellas personas que se han alejado de Él?

«HACER LO QUE DIOS QUIERA, Y QUERER LO QUE DIOS HACE» (Lc. 18, 1-8)

Jesús en esta parábola nos enseña que la justicia tiene su origen en Dios.
Por la oración sabemos que Dios está con nosotros. Y esto nos debe bastar para seguir insistiendo sin desfallecer.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Tengo una vida de oración diaria?
  2. ¿Cuando oro y pido a Dios, soy perseverante como la viuda?
  3. ¿Confío totalmente en que Dios siempre está conmigo, que siempre me escucha y me da lo que más me conviene?

FE ES EL DON DEL ENCUENTRO CON JESÚS (Lc. 17, 11-19)

Veo a Jesús pero no me acerco por mi enfermedad o dificultad.
Señor, danos un corazón abierto que sea capaz de agradecerte.
Gracias por la salud, los sentidos, la familia, el amor, la amistad, la naturaleza, la belleza, la música, la risa y todo, todo lo que nos bendices.
Gracias por amarnos

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Qué necesito que Jesús sane o libere en mi?
  2. ¿ En qué oportunidades el Señor me ha sanado, liberado de mis lepras?
    ¿Cuántas veces he dado testimonio Alabando, Bendiciendo y Agradeciendo a Nuestro Señor?

LA VERDADERA FE DEBE ESTAR AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD
(Lc.17, 5-10)

Jesús nos enseña que es necesario sólo un poquito de fe para lograr grandes cosas que aparentemente serían imposibles.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Al vivir lo que el Señor me pide, me confío solo en su voluntad o sobre todo en su Gracia?
    ¿Reconozco que tanto el querer como el obrar es Gracia?
  2. ¿En qué parte de mi vida, o que es lo que me pide el Señor que haga su voluntad y que necesito de su Gracia?
  3. ¿Hay algo extraordinario o fuera de mi alcance que el Señor me está pidiendo que haga, como decirle al árbol arrancate y ponte en el mar?

NADIE ES INVISIBLE A LOS OJOS DE DIOS ( Lc. 16,19-31)

Jesús nos pide abrir nuestros ojos, interesarnos por quienes están a nuestro alrededor, y abrir nuestros oídos a los mandatos del Evangelio:
» AMAR A NUESTRO PRÓJIMO «

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Estoy atenta (o) a las necesidades de otras personas, especialmente a los que están a mi alrededor?
  2. ¿El dinero es para mí un medio, o un fin?
    Si es un medio, ¿para qué?
  3. ¿Me preocupo por la omisión, o sólo estoy atento a no hacer cosas malas?
    «Una fe sin obras es una fe muerta»

DIOS ES AMOR QUE ESPERA SIN LIMITES Y SE ENTREGA SIN LIMITES
(Lc.15, 1-32)

PARA REFLEXIÓN:
¿CÓMO SOY?

  1. ¿Soy egoísta como el hijo menor, que sólo piensa en si mismo para disfrutar se los bienes se su padre? ¿Doy la espalda a la gente que me quiere, pero aún así pido perdón?
  2. ¿Soy como el hijo mayor que se cree modelo de perfección, sin embargo es envidioso, no se interesa por el que sufre ni se alegra por los demás?
  3. ¿Soy como el Padre que ama sin límites y quiere la felicidad para todos, sabe perdonar por amor, sufre por amor y ama de todo corazón?

DIOS NOS EXALTA CUANDO SOMOS HUMILDES (Lc.14, 1.7-14)

Pidamos a Nuestro Señor que nos ilumine, que nos haga mejores en nuestro trato diario con los demás, especialmente ahora en este mundo tan competitivo.
Recordemos siempre el valor de la humildad.

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿Busco recibir reconocimiento y espero que me agradezcan?
  2. ¿Reconozco, celebro que soy creatura de Dios y que todo lo he recibido de Él?
  3. ¿Qué tan importante son los pobres en mi vida? ¿Qué tanto de mi tiempo les dedico, lo que soy y lo que tengo lo comparto con ellos?