Dar significa estar vivo y ser rico.
El que tiene mucho y no sabe dar, no es rico. En realidad, solo es rico quien es capaz de regalar algo de sí mismo a los demás.
La verdadera riqueza no está en lo que poseemos, sino en lo que compartimos de nosotros mismos: una sonrisa, una palabra de aliento, una escucha atenta, un gesto de cercanía o solidaridad.
(P. Pagola)
PARA REFLEXIÓN:
- ¿He abierto mi corazón, he acogido sin miramientos y he sido hospitalario con alguna persona que lo necesitaba? ¿Cómo me he sentido con esta experiencia?
- ¿Soy capaz de servir a los demás en pequeños detalles cotidianos o, al menos, intentar ser más amable, más sociable y generoso con quienes se me crucen en el camino? «Dichoso el pueblo que sabe aclamarte», sí, con palabras, pero también con acciones concretas. (P. Mario Yepes)
- Caigo en la cuenta de esta afirmación: En mi bautismo fui incorporado a Cristo. ¿Qué significa esto para mí?

y luego