SOLO ES RICO EL QUE ES CAPAZ DE DAR! (Mt. 10, 37-42)

Dar significa estar vivo y ser rico.
El que tiene mucho y no sabe dar, no es rico. En realidad, solo es rico quien es capaz de regalar algo de sí mismo a los demás.
La verdadera riqueza no está en lo que poseemos, sino en lo que compartimos de nosotros mismos: una sonrisa, una palabra de aliento, una escucha atenta, un gesto de cercanía o solidaridad.
(P. Pagola)

PARA REFLEXIÓN:

  1. ¿He abierto mi corazón, he acogido sin miramientos y he sido hospitalario con alguna persona que lo necesitaba? ¿Cómo me he sentido con esta experiencia?
  2. ¿Soy capaz de servir a los demás en pequeños detalles cotidianos o, al menos, intentar ser más amable, más sociable y generoso con quienes se me crucen en el camino? «Dichoso el pueblo que sabe aclamarte», sí, con palabras, pero también con acciones concretas. (P. Mario Yepes)
  3. Caigo en la cuenta de esta afirmación: En mi bautismo fui incorporado a Cristo. ¿Qué significa esto para mí?