Jesús nos llama a fijarnos no solo en nuestras palabras, sino en lo que muestran nuestras obras.
PARA REFLEXIÓN:
Jesús resalta que lo más importante es hacer la voluntad de Dios. De este modo, me invita a dar testimonio y me envía a que mis obras hablen de Dios, de su misericordia y de su amor.
- En las últimas semanas, ¿cómo han hablado mis obras de Dios?
- ¿Mi fe está adormecida o es una fe viva?
¿Hay algo en mi vida que Dios me invita a cambiar y sigo postergando? - En este texto, la Palabra de Dios nos advierte ante la cerrazón de quienes no quieren reconocer que un hermano que ha pecado puede arrepentirse y cambiar.
¿Cómo se manifiesta en mí la apertura ante la posibilidad de cambio?

y luego